Madrid
Barra de pie, caña corta y ración para compartir. Se paga al final, todo junto.
Lo que nadie te explica antes de apoyarte en una barra española.
No se tapea igual en Bilbao que en Granada. Estas son las reglas no escritas.
Barra de pie, caña corta y ración para compartir. Se paga al final, todo junto.
Un pincho y un zurito o txakoli por bar, y a la siguiente barra. Se cuenta con honradez lo consumido.
La tapa va incluida con la bebida y no se elige: va subiendo de nivel con cada ronda.
Media ración es la unidad real de medida. El fino se pide muy frío y en catavinos.
El vermut es un ritual de mediodía, con conservas y sifón. Domingo antes de comer.
Si solo tienes una ronda, que sea esta.
Bravas, tortilla y croqueta de jamón. El triple examen que nunca engaña.
Vermut de grifo y una conserva: mejillones, berberechos o anchoas del Cantábrico.
Gilda de entrada y luego algo caliente de la pizarra, nunca solo lo del mostrador.
Jamón de bellota cortado al momento y pan con tomate. Sin salsas.
Cinco fallos que te delatan en cuanto pones el pie en la barra.
En el tapeo la barra es el sitio bueno: sale antes, más fresco y a veces más barato.
El tapeo es movimiento: una o dos tapas por bar y a la siguiente.
Caña, vermut, fino o txakoli. La sangría es de terraza turística.
Las cocinas de tapeo arrancan a las 20:00–20:30. Antes solo pillarás lo del mostrador.
Se pide sobre la marcha, tapa a tapa, según vaya apeteciendo.